Los economistas Daron Acemoglu y James Robinson examinan en su obra las causas fundamentales detrás de la prosperidad o el declive de las naciones. Según su planteamiento, las disparidades económicas no dependen exclusivamente de políticas financieras, sino que están profundamente vinculadas a la calidad y naturaleza de las instituciones políticas vigentes. Los autores establecen una distinción clave entre instituciones inclusivas y extractivas. Mientras que las primeras fomentan la participación y el desarrollo, las segundas se caracterizan por concentrar la riqueza y el poder en manos de una élite reducida. Mediante el uso de monopolios y diversas restricciones, los sistemas extractivos limitan el progreso social y suelen derivar en estructuras autoritarias que impiden un crecimiento equitativo y sostenible para la mayoría de la población.
Source : La Razón (BO)


