Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, el canciller saudí Faisal bin Farhan enfatizó que la protección de las rutas marítimas internacionales constituye un deber colectivo. El representante de Riad advirtió que las interrupciones en el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y el golfo de Adén ponen en riesgo la estabilidad energética y el comercio global. Bin Farhan condenó el uso de estas vías como herramientas de presión política, señalando directamente las acciones de los rebeldes hutíes y las tensiones regionales. Asimismo, el ministro cuestionó la falta de una respuesta internacional contundente ante las amenazas a la soberanía de los países del Golfo. Finalmente, subrayó que la seguridad de esta zona geográfica es fundamental para el funcionamiento de las cadenas de suministro mundiales, reafirmando el derecho de su nación a defender sus intereses estratégicos frente a las hostilidades persistentes.
Source : DW Español



