El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se aproxima a los comicios del 27 de octubre de 2026 en medio de un escenario político adverso. Su gestión se ha visto afectada por la falta de resultados estratégicos tras años de conflictos regionales y una creciente presión internacional. El mandatario enfrenta actualmente una orden de arresto de la Corte Penal Internacional y un proceso legal en la Corte Internacional de Justicia bajo acusaciones de genocidio en Gaza. Según datos del Ministerio de Salud local, el conflicto iniciado en octubre de 2023 ha dejado un saldo superior a los 74.500 fallecidos, mayoritariamente mujeres y menores de edad. Estos eventos han debilitado la imagen de invulnerabilidad que caracterizaba a su administración, planteando serias dudas sobre su continuidad al frente del Ejecutivo israelí ante el próximo proceso electoral.
Source : La Razón (BO)


