A diez meses del inicio de la gestión de Rodrigo Paz, el gobierno boliviano mantiene paralizadas las leyes sectoriales fundamentales para sectores estratégicos como minería, hidrocarburos y electricidad. A excepción de la normativa sobre inversiones, el resto de los proyectos legislativos prometidos carece incluso de borradores. Paralelamente, la administración ha extendido el estado de excepción por tres meses adicionales en un contexto de inestabilidad política y debilitamiento de las alianzas gubernamentales. El analista Johnny Nogales Viruez advirtió sobre la acumulación de plazos incumplidos y la presión externa, destacando que el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional obliga al país a eliminar los subsidios a los combustibles a partir de enero de 2027. Esta situación refleja las dificultades del Ejecutivo para avanzar en las transformaciones estructurales necesarias para la economía nacional.
Source : La Razón (BO)
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