El déficit habitacional en Bolivia requiere un análisis profundo que trascienda la simple edificación de inmuebles o la asignación de fondos estatales. Según el análisis, el mercado inmobiliario se ve afectado por la interacción de tres sistemas económicos que conviven en el país: el capitalismo, el Estado-feudal y el Ayllu. Estas estructuras, basadas en la competencia, la pertenencia y la rivalidad, generan dinámicas complejas que dificultan el acceso al crédito para muchas familias trabajadoras. Mientras el sector capitalista prioriza la rentabilidad y las garantías financieras para otorgar préstamos, la coexistencia de estos modelos crea fricciones que limitan las oportunidades de financiamiento habitacional. Comprender cómo se articulan estas realidades es fundamental para diseñar políticas que permitan a los ciudadanos acceder a una vivienda digna, superando los obstáculos estructurales que actualmente condicionan la actividad económica nacional.
Source : La Razón (BO)


