El especialista en cardiología y longevidad, Mario Boskis, subrayó la estrecha relación entre los estados emocionales y la salud física. Durante una reciente intervención mediática, el médico explicó que las tensiones mentales prolongadas se manifiestan inevitablemente en el organismo, comparando el estrés crónico con un daño acumulativo que termina por superar la resistencia del cuerpo. Boskis enfatizó que esta condición ha dejado de ser un tema meramente psicológico para consolidarse como un factor de riesgo cardiovascular crítico. De acuerdo con el facultativo, las investigaciones actuales sugieren que el estrés sostenido puede elevar significativamente, hasta casi duplicar, las posibilidades de padecer un infarto. Ante este panorama, el profesional instó a prestar atención a las señales de alerta que el cuerpo emite cuando se encuentra bajo una presión emocional constante, marcando la importancia de la prevención en la salud integral.
Source : La Nación
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