El artículo analiza cómo la narrativa de la maldición del petróleo ha permeado profundamente en la sociedad venezolana, funcionando como una justificación para las deficiencias administrativas. Según el autor, atribuir los fracasos gubernamentales a la abundancia de recursos naturales es una estrategia que exime a los gobernantes de su responsabilidad política. Esta percepción resulta perjudicial, ya que fomenta la resignación ciudadana frente a la corrupción y la ineficiencia, al tiempo que desvía la atención de las decisiones humanas que realmente determinan el rumbo del país. Se menciona la histórica propuesta de Arturo Uslar Pietri sobre la necesidad de transformar los ingresos petroleros en una base económica productiva y sostenible, un objetivo que, según el texto, ha sido desatendido a lo largo de las décadas por las gestiones estatales.
Source : TalCual
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