La firma suiza Läderach, bajo la dirección de Elías Läderach, ha consolidado su éxito internacional priorizando la frescura del producto sobre el marketing tradicional. Su filosofía sostiene que el chocolate es un alimento perecedero que debe consumirse poco tiempo después de su elaboración para preservar sus propiedades aromáticas y aceites naturales. Por el contrario, en Ecuador, país reconocido históricamente como origen del cacao fino de aroma, persiste una contradicción en el mercado local. Los consumidores ecuatorianos suelen encontrar en farmacias y supermercados una oferta predominante de chocolates importados o de producción masiva, dejando en segundo plano la calidad del producto fresco nacional. Esta situación refleja una distorsión en los hábitos de consumo dentro de la propia cuna botánica del cacao, donde la disponibilidad de barras procesadas de larga duración ha desplazado la valoración del producto recién elaborado.
Source : El Comercio (EC)



