Miguel Sierra, titular del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), advirtió sobre el impacto que la innovación tecnológica podría ejercer en el agro. Según el especialista, el desafío principal no radica únicamente en la implementación de nuevas herramientas, sino en asegurar que este proceso no incremente la brecha de desigualdad entre los productores ni fomente una mayor concentración económica. Sierra destacó una preocupación particular respecto al mercado laboral rural, señalando que más de la mitad de los trabajadores en la etapa primaria del sector poseen un nivel educativo básico. El ingeniero subrayó que, si la automatización avanza con mayor rapidez que la necesaria reconversión de las capacidades laborales, el sector podría sufrir consecuencias negativas profundas en términos de empleo y estabilidad social.
Source : la diaria



