Es frecuente que los propietarios de perros se alarmen cuando sus mascotas estornudan, asociando este gesto directamente con problemas de salud o enfermedades respiratorias. No obstante, el adiestrador canino Tony Silvestre, conocido en redes sociales, aclara que esta interpretación suele ser errónea. Según el experto, el estornudo funciona habitualmente como una herramienta de comunicación emocional. Silvestre sostiene que, lejos de indicar una patología, este comportamiento es una manifestación de bienestar. El profesional sugiere observar el contexto en el que ocurre el acto, ya que suele presentarse durante momentos de juego o situaciones de relajación junto a sus dueños. Por lo tanto, el especialista recomienda evaluar el entorno antes de asumir que el animal padece algún cuadro gripal o afección física, destacando que se trata de una respuesta a estímulos positivos en la mayoría de los casos.
Source : La Nación
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