Tras los periodos vacacionales, es común que los cambios en la alimentación y los horarios afecten el bienestar intestinal, provocando síntomas como inflamación o estreñimiento. Ante esta situación, la nutricionista Sara Martínez desaconseja recurrir a dietas restrictivas o métodos de desintoxicación inmediatos, argumentando que el cuerpo humano dispone de procesos biológicos propios para depurarse. La experta enfatiza que no es necesario intentar compensar los excesos cometidos durante el descanso. En su lugar, sugiere que implementar un ayuno de entre diez y doce horas es una medida suficiente para permitir que el sistema digestivo descanse adecuadamente. Esta práctica, según la profesional, resulta más efectiva y saludable que las soluciones rápidas que suelen promocionarse al retomar la rutina diaria, evitando así presiones innecesarias sobre los hábitos alimenticios de las personas.
Source : La Nación
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