Diego Guerrero, de 32 años, perdió la vida tras recibir impactos de bala en la cabeza durante la madrugada del 10 de octubre en el sector de la Plaza Argentina, al norte de la capital ecuatoriana. El incidente ocurrió cuando el fallecido y sus acompañantes se retiraban de una obra en construcción donde realizaban grafitis. Según informes policiales, un vigilante privado de 25 años fue detenido como sospechoso del crimen, habiéndose incautado una escopeta y material audiovisual para las pericias. Mientras la Fiscalía desarrolla la investigación para esclarecer la dinámica del suceso, un testigo que conducía el vehículo afirmó que el disparo se efectuó sin previo aviso. El guardia permanece bajo el principio de presunción de inocencia mientras las autoridades analizan las grabaciones recuperadas para determinar las responsabilidades legales correspondientes en este caso.
Source : El Comercio (EC)


