A pocos días de cumplirse cinco décadas del deceso de Mao Zedong, su legado visual continúa presente en el territorio chino. Un ejemplo destacado es el monumento erigido en 1970 en Shenyang, una estructura de más de veinte metros que retrata al líder junto a diversos sectores sociales bajo la estética de la Revolución Cultural. La obra incluye elementos simbólicos como la hoz y el martillo, además de representar la ruptura con las tradiciones históricas mediante la destrucción de figuras antiguas. Visitantes locales reflexionan sobre cómo el fundador de la República Popular China percibiría la transformación actual de las ciudades industriales del noreste del país, sugiriendo que el contraste entre la visión revolucionaria y la realidad contemporánea resultaría impactante para el dirigente histórico.
Source : ABC Color
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