Ante las acusaciones que vinculan al fiscal general Roger Mariaca con presuntos actos de corrupción y narcotráfico, surge el debate sobre la importancia de garantizar investigaciones imparciales. El texto sostiene que los cargos públicos no deben servir como protección frente a la justicia, subrayando que la lucha contra la corrupción requiere procedimientos legítimos. No obstante, se cuestiona si el sistema judicial actual presenta barreras estructurales que dificultan procesar a funcionarios de alto rango. Ante esta situación, se plantea la necesidad de reformar los mecanismos legales para asegurar que la justicia sea efectiva y equitativa para todos los ciudadanos, sin excepciones. El objetivo central es lograr un equilibrio donde el debido proceso no se convierta en un obstáculo para sancionar irregularidades, cumpliendo así con los estándares internacionales de igualdad ante la ley y transparencia institucional.
Source : La Razón (BO)


