A sus 28 años, Luna Serrat atraviesa una etapa de cambios profundos tras el nacimiento de sus hijas mellizas en agosto. La nieta del reconocido cantautor Joan Manuel Serrat equilibra sus responsabilidades familiares y su relación con el futbolista Dani Ceballos con una rutina de ejercicio constante. Según relata, la práctica de pilates ha sido determinante para fortalecer su salud mental y física, permitiéndole superar inseguridades previas y ganar confianza. En el plano profesional, Luna ha consolidado una trayectoria diversa que comenzó en la radio y derivó en su actual vocación por la actuación. Esta disciplina física se ha consolidado como un eje central en su vida cotidiana, ayudándola a mantener el equilibrio emocional necesario frente a las exigencias de su presente laboral y personal.
Source : La Nación
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