El estreno de Marcelo Gallardo al frente del combinado ecuatoriano ha evidenciado que la llegada de un nuevo estratega no soluciona de inmediato las carencias del equipo. Durante una reciente gira por territorio asiático, la selección nacional no logró obtener victorias, registrando una caída frente a Corea del Sur y empates ante Japón y Panamá, duelos que culminaron en derrotas desde el punto penal. A pesar de contar con dos semanas de trabajo, el técnico argentino enfrenta un panorama complejo donde la falta de contundencia en el ataque se perfila como uno de los principales obstáculos. El proceso, descrito por el propio Gallardo como un reto personal significativo, requiere paciencia para abordar problemas estructurales que van más allá de la dirección técnica y que afectan el rendimiento colectivo en el campo de juego.
Source : El Comercio (EC)



