El incremento en las acciones de control migratorio ejecutadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha generado una crisis de mano de obra en el sur de Texas. Según reportes recientes, la región del Valle del Río Grande enfrenta dificultades operativas significativas, ya que la construcción depende históricamente de trabajadores inmigrantes. Esta situación ha derivado en demoras y la interrupción de diversos proyectos locales. Como consecuencia, empresarios y ciudadanos de la zona han comenzado a cuestionar el impacto económico de estas políticas, a pesar de haber apoyado previamente la gestión del presidente Donald Trump en los comicios de 2024. La falta de personal se ha convertido en un obstáculo central para el desarrollo económico regional, afectando directamente la continuidad de las obras civiles.
Source : La Nación
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