Tras el fin del régimen de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela, el sistema judicial mostró una capacidad muy reducida para sancionar los crímenes cometidos durante la dictadura. Durante el primer lustro posterior a la caída del gobierno, apenas se dictaron 23 sentencias contra individuos responsables de torturas, detenciones ilegales y asesinatos de opositores. Aunque casos emblemáticos, como el del sindicalista Luis Hurtado Higuera, lograron una resolución judicial que condenó a los culpables, la mayoría de las víctimas y sus familias no obtuvieron justicia. Figuras destacadas de la resistencia democrática, entre ellos Antonio Pinto Salinas y Alberto Carnevalli, permanecieron sin ver una conclusión legal ante los abusos sufridos. Este recuento histórico subraya la dificultad de alcanzar un proceso de justicia reparadora tras periodos de autoritarismo en el país.
Source : TalCual
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