Ante la persistencia de un subdesarrollo estructural que afecta al país desde hace más de doscientos años, surge la necesidad de plantear nuevas alternativas organizativas. La propuesta sugiere la implementación de un sistema de federalismo digital, conocido como e-federalism, como una vía para abordar los desafíos contemporáneos. El autor sostiene que las dificultades actuales derivan de la marcada asimetría entre una población reducida y heterogénea frente a un territorio extenso y geográficamente complejo. Este escenario se ve agravado por la influencia de actores supraestatales, como las grandes empresas tecnológicas, el crimen organizado y diversas instituciones religiosas, además de los efectos de fenómenos naturales extremos. Según el análisis, las estructuras políticas tradicionales resultan insuficientes para gestionar estas problemáticas modernas, lo que obliga a explorar enfoques divergentes y creativos para la administración del Estado boliviano en el futuro.
Source : La Razón (BO)


