El gobierno de Turquía ha puesto en marcha una serie de intervenciones policiales bajo el nombre de "Operación mi familia está a salvo". Estas acciones incluyen el registro de bares y discotecas frecuentados por personas LGBTIQ+, así como la detención de diversos activistas y la restricción de cuentas en redes sociales vinculadas a defensores de derechos humanos. Aunque la legislación turca no tipifica la homosexualidad como un delito, el discurso oficial encabezado por el presidente Recep Tayyip Erdogan mantiene una postura marcadamente homófoba que se refleja en estas medidas represivas contra los espacios y representantes de dicho colectivo en el país.
Source : France 24 Español
Photo : France 24 Español



