Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos han reportado un crecimiento significativo en las consultas relacionadas con la rabia durante los meses de julio y agosto de 2026. Según los datos oficiales, se registró un aumento del 17% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Esta situación ha sido atribuida tanto a una mayor exposición a animales con diagnóstico confirmado o sospechoso de portar el virus, como a fallas detectadas en la administración de los tratamientos preventivos correspondientes. La rabia, una patología viral que compromete el sistema nervioso y resulta letal si no se trata a tiempo, se propaga principalmente mediante mordeduras o arañazos de ejemplares infectados. Ante este escenario, las autoridades sanitarias han reforzado sus advertencias para concienciar a la población sobre los riesgos y la importancia de seguir los protocolos médicos adecuados para prevenir el contagio en personas y animales domésticos.
Source : El Comercio
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