La académica Andrea Díaz sostiene que evitar debates sobre asuntos controvertidos en los centros educativos resulta contraproducente para el proceso de aprendizaje. Según la experta en filosofía de la educación, en Uruguay se ha consolidado una perspectiva excesivamente estricta sobre la laicidad, la cual ha sido instrumentalizada por grupos de tendencia conservadora. Díaz, quien investiga este concepto desde 2016, argumenta que la visión tradicional, a menudo repetida como un dogma en el sistema público, requiere una revisión crítica. La docente advierte que silenciar las discusiones en el aula no contribuye a la formación integral de los estudiantes, alejándose del propósito pedagógico fundamental de fomentar el pensamiento crítico y la pluralidad de ideas en el ámbito escolar.
Source : la diaria


