La reciente sesión de la Comisión de Constitución del Congreso peruano estuvo marcada por un altercado verbal entre el ministro del Interior, César Astudillo, y el senador Iber Maraví. Este incidente contraviene el propósito de la reinstauración del Senado, que buscaba fomentar un espacio de debate sereno y reflexivo para moderar la inestabilidad política. La confrontación, caracterizada por gritos e interrupciones, ha sido señalada como un factor que deteriora la percepción pública tanto del Poder Legislativo como del Ejecutivo. Asimismo, el editorial cuestiona la idoneidad de Maraví para ocupar un escaño, recordando antiguos informes policiales que lo vinculan con actividades del pasado. Este tipo de episodios pone en evidencia la falta de madurez política en el ejercicio de las funciones parlamentarias, alejándose de las expectativas de una cámara alta que debería priorizar el diálogo constructivo sobre el enfrentamiento personal.
Source : El Comercio
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