Las compañías familiares constituyen un pilar fundamental para la economía y el empleo en Perú y el resto de América Latina. No obstante, la transición de mando entre generaciones representa un punto crítico que requiere más que una simple transferencia de títulos o acciones. La preparación de los nuevos líderes debe enfocarse en desarrollar habilidades integrales para enfrentar un mercado marcado por la inestabilidad, la transformación digital y las demandas de sostenibilidad. El error histórico de considerar la sucesión como un evento único y puntual suele generar conflictos internos y afectar el valor de la organización. Por el contrario, los expertos sugieren que el éxito radica en fortalecer la institucionalidad familiar y gestionar el relevo como un proceso continuo y planificado, evitando así las tensiones intergeneracionales que ponen en riesgo la reputación y la estabilidad de estas entidades empresariales a largo plazo.
Source : El Comercio
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