El reciente episodio de interrupción en los servicios satelitales dentro de Ucrania ha evidenciado la vulnerabilidad que supone depender de empresas privadas como SpaceX, propiedad de Elon Musk. Este suceso ha generado incertidumbre política, reflejada en las versiones divergentes de la administración estadounidense sobre la responsabilidad de dicha suspensión. Ante este escenario, el Kremlin ha confirmado que trabaja en la creación de una red satelital propia para garantizar sus comunicaciones. Paralelamente, tanto China como diversos países europeos han intensificado sus esfuerzos para alcanzar una mayor soberanía tecnológica, buscando reducir su dependencia tanto de los intereses de magnates particulares como de la influencia directa del Pentágono en la infraestructura de telecomunicaciones global.
Source : France 24 Español
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