Un análisis reciente del Instituto Cuesta Duarte revela una brecha significativa entre la expansión económica de Uruguay y la evolución de los ingresos de los trabajadores. Entre 1998 y 2025, el Producto Interno Bruto del país experimentó un ascenso del 74%, mientras que la masa salarial total solo creció un 54%. Este fenómeno demuestra que, aunque la economía nacional ha generado mayor riqueza y mejorado sus indicadores macroeconómicos, los empleados no han captado los beneficios de este desarrollo en la misma medida. Los especialistas subrayan que factores como las crisis económicas y la dinámica de la negociación colectiva han sido determinantes en la distribución de los recursos. En conclusión, el aumento del empleo y del poder adquisitivo no garantiza que la clase trabajadora participe equitativamente de la prosperidad generada por el crecimiento productivo del país.
Source : la diaria



