Armin Papperger, máximo responsable de la firma alemana Rheinmetall, ha cuestionado la relevancia de las innovaciones tecnológicas de bajo costo empleadas en el conflicto ucraniano. Al ser consultado sobre la eficacia de los drones frente a los tanques de alta gama, el ejecutivo desestimó las soluciones económicas, marcando una clara distancia entre los desarrollos de la industria militar tradicional y las adaptaciones tácticas improvisadas en el campo de batalla. Este posicionamiento pone de relieve la tensión existente entre la producción de armamento pesado convencional y la evolución tecnológica actual. El debate subraya las dificultades que enfrentan las democracias para supervisar y comprender el impacto de las grandes corporaciones de defensa en un entorno global donde la tecnología militar está cambiando rápidamente, planteando interrogantes sobre la eficiencia y el control democrático de estos gigantes industriales.
Source : la diaria



