Tras conocerse el fallecimiento del reconocido artista Piero, surge una reflexión sobre el impacto de su emblemática composición Mi viejo. El relato destaca el momento íntimo en que el músico interpretó por primera vez la pieza ante su padre, Lino, quien contaba con 48 años en aquel entonces. La reacción del progenitor, quien se conmovió hasta las lágrimas para luego bromear sobre la letra, marcó el inicio de una obra que trascendería el ámbito familiar. Esta canción, creada en colaboración con José Tcherkaski, logró conectar con diversas generaciones a lo largo de los años, convirtiéndose en un himno sobre la figura paterna. El texto subraya cómo una creación personal se transformó en un patrimonio cultural compartido, manteniendo su vigencia emocional décadas después de su lanzamiento original.
Source : El Comercio (EC)
Photo : El Comercio (EC)



