Tras el cierre de las urnas en Israel, el partido Likud, encabezado por Benjamín Netanyahu, se posiciona como la fuerza más votada con 27 escaños según el escrutinio parcial. Con un 57,3% de los votos contabilizados, la formación liderada por el actual primer ministro suma 55 asientos en el bloque oficialista, cifra insuficiente para garantizar la formación de un nuevo gobierno. Por su parte, la agrupación Yashar! se ubica en segundo lugar con 21 bancas, seguida por la coalición B’Yachad, que obtiene 11. El conteo oficial, que involucra a más de cinco millones de sufragantes, continúa desarrollándose y se espera que los resultados definitivos se conozcan durante la jornada del miércoles. Este escenario electoral fragmentado anticipa un periodo de intensas negociaciones políticas para definir la futura administración del país.
Source : La Nación
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