El sector bancario en Bolivia posee la capacidad de dinamizar la economía nacional mediante la asignación de recursos hacia iniciativas que impulsen la diversificación, la inversión y la creación de fuentes laborales. Actualmente, las entidades financieras enfrentan una carga impositiva elevada, con una tasa nominal que llega al 50% sobre sus ganancias imponibles. Datos recientes de Asoban indican que, a mediados de 2026, la cartera de créditos ascendió a 212.800 millones de bolivianos, mientras que los depósitos alcanzaron los 246.700 millones. No obstante, la capacidad prestable está condicionada por la necesidad de mantener niveles adecuados de liquidez y cumplir con las normativas vigentes. Históricamente, el crecimiento de la cartera ha mostrado variaciones constantes, reflejando un flujo significativo de nuevos desembolsos destinados a fortalecer el aparato productivo del país.
Source : La Razón (BO)


