El presidente Rodrigo Paz anunció el cese total de los subsidios al diésel durante la noche del pasado viernes. Esta medida, que según analistas responde a presiones de organismos internacionales como el FMI y sectores agroindustriales, tendrá consecuencias directas en la estructura de costos del transporte y la producción nacional. El incremento en el precio del combustible elevará significativamente los gastos operativos, ejemplificado en el costo de llenar el tanque de un camión pequeño, que pasará de 1.500 a 2.700 bolivianos. Asimismo, las rutas interdepartamentales, como el trayecto entre La Paz y Santa Cruz, verán un aumento considerable en sus tarifas de combustible, pasando de 4.000 a 7.000 bolivianos. Se anticipa que este ajuste afectará severamente al sector productivo del país, trasladando la carga económica a toda la cadena de suministro.
Source : La Razón (BO)


