El descanso nocturno es fundamental para el funcionamiento óptimo del organismo humano, ya que durante este periodo se realizan tareas críticas como la regeneración de tejidos y la organización de la memoria. Según expertos en medicina del sueño, no dormir lo suficiente altera procesos biológicos clave, incluyendo la gestión de la glucosa y la regulación hormonal. Estas interrupciones en el ciclo de descanso pueden provocar desajustes en los mecanismos que controlan la sensación de hambre y el uso de energía por parte del cuerpo. En consecuencia, la privación crónica de sueño no solo genera fatiga, sino que impacta directamente en la capacidad del sistema para mantener un equilibrio metabólico saludable.
Source : El Comercio
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