El origen de los asistentes virtuales se remonta a 1966, cuando el Instituto Tecnológico de Massachusetts presentó el primer prototipo de robot conversacional. Creado por el profesor Joseph Weizenbaum, este software pionero fue diseñado para emular diálogos humanos mediante el procesamiento de datos. Este hito marcó el inicio de una trayectoria investigativa que, décadas después de la conferencia de Dartmouth, ha transformado la interacción entre personas y máquinas. Actualmente, el avance de estas tecnologías ha derivado en lo que algunos expertos denominan economía de apego, donde los sistemas de inteligencia artificial no solo procesan información, sino que establecen vínculos simulados con los usuarios. Este fenómeno plantea interrogantes sobre la naturaleza de la comunicación digital y el impacto de los algoritmos en la conducta humana contemporánea, consolidando una industria que continúa expandiéndose a nivel global bajo nuevos paradigmas de interacción tecnológica.
Source : la diaria
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