El Departamento de Estado estadounidense emitió un comunicado oficial declarando que ninguna de las partes en conflicto en Sudán posee autoridad constitucional o legítima para dirigir el país. Washington sostiene que tanto las Fuerzas Armadas sudanesas como las Fuerzas de Apoyo Rápido han demostrado, mediante su comportamiento y el uso exclusivo de la fuerza militar, que carecen de las condiciones necesarias para ejercer el mando. Esta postura surge en un contexto marcado por una crisis humanitaria sin precedentes y un desplazamiento masivo de población. La administración norteamericana enfatizó que su prioridad es alcanzar la paz y restituir la soberanía a la ciudadanía sudanesa. Asimismo, el organismo lamentó la falta de voluntad de los líderes Abdelfatah al Burhan y Mohamed Hamdan Dagalo para establecer un cese al fuego efectivo que permita poner fin a las hostilidades que han causado miles de víctimas mortales.
Source : ABC Color
Photo : ABC Color



