Las protestas estudiantiles en Francia, que tuvieron su origen en el ámbito de la enseñanza secundaria, han escalado hasta integrar a universitarios, docentes, familias y trabajadores. Los manifestantes exigen un incremento en el presupuesto educativo y mayores ayudas económicas para los estudiantes. La tensión en las calles ha sido evidente, con episodios donde ciudadanos y militantes políticos, como los de La France Insoumise, han brindado asistencia a los jóvenes frente a la represión policial. Se han reportado entregas de suministros básicos, como agua y alimentos, así como insumos médicos para mitigar los efectos de los gases lacrimógenos utilizados por las fuerzas de seguridad durante las marchas que recorren puntos emblemáticos de la capital francesa, desde Créteil hasta la Bastilla.
Source : la diaria



