Un grupo asesor del Ministerio de Ambiente de Uruguay ha manifestado su preocupación ante la ausencia de recursos y estrategias efectivas para frenar la expansión del picudo rojo. Este insecto invasor, originario de Asia, fue identificado por primera vez en 2022 en palmeras fénix dentro del departamento de Canelones. Según los especialistas, la situación es crítica debido a que el ciclo de vida de la plaga amenaza con propagarse de manera alarmante si no se ejecutan acciones de control durante los meses de primavera. La problemática, que persiste desde hace más de cuatro años, requiere una intervención urgente para evitar daños mayores en la vegetación local, dado que las condiciones actuales favorecen la proliferación de este escarabajo que afecta gravemente la salud de las palmeras.
Source : la diaria


