La Fundación Amparo y Justicia ha expuesto una preocupante realidad en el sistema judicial chileno tras identificar que 276 menores de edad fallecieron en los últimos tres años bajo circunstancias no esclarecidas. La organización sostiene que el Estado presenta deficiencias críticas al momento de determinar el origen real de los decesos en niños, niñas y adolescentes. A través de su labor de tres décadas, la entidad ha logrado demostrar que numerosos casos catalogados inicialmente como accidentes o causas indeterminadas correspondían, en realidad, a homicidios. Mediante la realización de peritajes independientes, incluso en el extranjero, la fundación ha impulsado la reapertura de investigaciones que habían sido archivadas o mal clasificadas. Según la institución, garantizar la precisión en el diagnóstico de las causas de muerte infantil debe constituir una prioridad absoluta para las autoridades nacionales, ya que actualmente existen vacíos significativos en los procesos de investigación forense y judicial.
Source : La Tercera
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