A pocos días de oficializarse el pacto energético entre Venezuela y Estados Unidos, persisten interrogantes sobre los alcances reales del convenio. La falta de transparencia oficial respecto a los 17 campos destinados a la explotación ha generado cuestionamientos públicos. Asimismo, existen discrepancias notables sobre la vigencia del contrato: mientras sectores vinculados a la administración Trump mencionan un periodo de cien años, representantes del gobierno venezolano sostienen que la concesión se limita a un cuarto de siglo. Esta opacidad informativa se desarrolla en un escenario complejo, caracterizado por el deterioro progresivo de la infraestructura eléctrica nacional, que ha sufrido un incremento en la frecuencia de apagones y variaciones de voltaje en diversas regiones del país durante las últimas semanas, complicando el panorama para la reactivación de la industria de hidrocarburos.
Source : La Patilla
Photo : La Patilla



