La visita del presidente chino Xi Jinping a Estados Unidos ocurre en un contexto marcado por la conmemoración de los 250 años de independencia estadounidense y una profunda interdependencia económica. A pesar de los intentos de Washington por reducir su dependencia de las cadenas de suministro, tecnología y recursos críticos provenientes de China, ambos países mantienen vínculos comerciales ineludibles. La agenda del mandatario chino, quien viaja junto a la primera dama Peng Liyuan, incluye encuentros formales y actividades culturales, como la visita al Museo Nacional de Arte Asiático. Mientras las cónyuges participan en eventos protocolares, los líderes de ambas potencias enfrentan el desafío de gestionar una relación bilateral tensa, buscando un equilibrio entre la competencia estratégica y la necesidad de mantener la estabilidad en sus intercambios económicos globales.
Source : El Comercio (EC)



