Las tensiones entre Washington y Teherán han experimentado un incremento significativo tras una serie de ataques dirigidos a infraestructuras marítimas y buques petroleros. El Comando Central estadounidense informó sobre la neutralización de tres embarcaciones iraníes, acción ejecutada como respuesta a supuestos disparos de misiles por parte de la Guardia Revolucionaria contra navíos militares de Estados Unidos. Este escenario de confrontación directa en zonas estratégicas para el comercio de crudo plantea interrogantes sobre si el conflicto derivará en una guerra abierta o si se mantendrá bajo una dinámica prolongada de represalias limitadas. La ausencia de canales de diálogo y la naturaleza de los ataques sugieren que esta inestabilidad podría persistir en el tiempo, afectando la seguridad en el Medio Oriente y el flujo energético internacional.
Source : El Comercio
Photo : El Comercio



