Una investigación científica analiza el impacto negativo que tuvo la explotación comercial prolongada sobre la colonia de leones marinos en la isla de Lobos. El estudio destaca que prácticas extractivas desmedidas, que incluyeron la captura de ejemplares para acuarios hasta fechas recientes, han impedido la regeneración natural de la especie. Históricamente, el zoólogo Carlos Vaz Ferreira advirtió en 1947 sobre la necesidad de regular la caza indiscriminada de estos animales, que se realizaba sin considerar criterios de edad, sexo o estado reproductivo. A pesar de los años transcurridos, las secuelas de aquel manejo inadecuado persisten, manteniendo a la población en un estado de vulnerabilidad constante. El informe subraya cómo la intervención humana histórica sigue condicionando la viabilidad actual de esta especie en aguas uruguayas, evidenciando que las medidas de protección no han sido suficientes para revertir el daño acumulado durante décadas de aprovechamiento descontrolado.
Source : la diaria


