Ante el acelerado envejecimiento poblacional que amenaza su supervivencia, el pueblo japonés de Nanmoku, ubicado en la prefectura de Gunma, ha implementado una estrategia para atraer nuevos habitantes. Como parte de un convenio de colaboración entre ciudades, una delegación peruana compuesta por la alcaldesa de Belén y dos jóvenes visitó esta comunidad de 1.300 personas. Durante su estancia, las representantes peruanas interactuaron con los residentes locales y conocieron las instalaciones del lugar. Wendy Sangama, una de las estudiantes participantes, expresó su admiración por el entorno de la localidad tras pasar una semana en Japón. Esta iniciativa busca revitalizar el tejido social de la aldea mediante el intercambio cultural y la posible migración, enfrentando así el riesgo de extinción demográfica que afecta a diversas zonas rurales del país asiático.
Source : El Comercio
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