Tras siete años de trabajo, las nacionalidades Waorani, Siekopaai y A’i Cofán han logrado establecer un sistema de enseñanza propio en las provincias de Sucumbíos, Pastaza, Napo y Orellana. Este esquema pedagógico integra los conocimientos académicos convencionales, como matemáticas y lectura, con los saberes ancestrales transmitidos por los mayores de sus comunidades. El objetivo de este proyecto es permitir que los niños se formen bajo una lógica bicultural, manteniendo su identidad étnica sin desvincularse del sistema educativo nacional. Aunque el diseño curricular ya cuenta con reconocimiento oficial, las comunidades enfatizan que la sostenibilidad de esta iniciativa depende directamente de la colaboración estatal. El Estado ecuatoriano debe intervenir para garantizar los recursos necesarios y cubrir las carencias materiales que enfrentan los estudiantes en estas zonas, asegurando así el éxito de este modelo educativo integral.
Source : El Comercio (EC)


