Autoridades gubernamentales, municipales y representantes del sector panificador mantienen conversaciones para definir el valor de venta del pan en La Paz. Aunque inicialmente se fijó una tarifa de 0,8 bolivianos, el sector ha intentado elevar el precio a un boliviano, e incluso existen propuestas de otros gremios nacionales que sugieren incrementos hasta 1,7 bolivianos. La situación ha generado tensiones, con reportes de presiones y amenazas contra comerciantes que intentan mantener los precios actuales. Pese a los acuerdos temporales alcanzados tras las reuniones con el Ejecutivo, la estabilidad del precio del producto básico sigue siendo incierta debido a las exigencias de los sindicatos del sector, quienes buscan ajustar los costos frente a la actual coyuntura económica.
Source : La Razón (BO)


