El incremento en las operaciones policiales y las investigaciones judiciales en Chile ha generado un problema logístico inesperado para las autoridades. La mayor cantidad de vehículos decomisados ha superado la capacidad de almacenamiento de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), quienes deben custodiar estos bienes tras su retiro de circulación. Según datos manejados por el Ejecutivo, existen actualmente cerca de seis mil automóviles retenidos en dependencias de las fuerzas de seguridad. Esta situación plantea un desafío tanto económico como de gestión de espacios, obligando al gobierno a evaluar alternativas para el resguardo de estos activos, ya que la acumulación masiva en los cuarteles comienza a afectar el funcionamiento operativo de las instituciones encargadas de la seguridad pública.
Source : La Tercera
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