El autor narra su experiencia personal al retornar a Riobamba después de finalizar sus estudios secundarios en la capital ecuatoriana. Describe un entorno urbano hostil donde la seguridad pública era precaria y el control de las calles estaba en manos de grupos juveniles marginados, dedicados a actividades ilícitas durante los fines de semana. En este contexto, el escritor destaca su condición de estudiante universitario en la ESPOCH, una institución marcada por una intensa polarización política de izquierda radical. A través de su formación académica y su destreza en el debate, logró establecer una posición de influencia dentro de este complejo tejido social, enfrentando las tensiones ideológicas y la violencia cotidiana que caracterizaban a su entorno en aquella época.
Source : El Comercio (EC)


