Las autoridades de California evalúan presentar cargos penales contra un habitante de Los Ángeles por suministrar alimento de manera recurrente a un coyote. Esta práctica, prohibida por la normativa local para evitar la habituación de especies silvestres, habría facilitado un incidente en el vecindario de Atwater Village, donde el animal mordió a un niño de 16 meses. El menor fue trasladado a un centro asistencial para recibir tratamiento médico tras el ataque ocurrido el pasado 16 de octubre. Posteriormente, agentes del Departamento de Pesca y Vida Silvestre del estado localizaron y sacrificaron al ejemplar involucrado en el suceso. La investigación busca determinar si el comportamiento del vecino constituye una infracción legal, dado que la alimentación de fauna salvaje representa un riesgo directo para la seguridad pública en zonas urbanas.
Source : La Nación
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