La próxima visita del mandatario chileno a Bolivia ocurre en un contexto de fricción comercial debido a la retención prolongada de contenedores con madera boliviana en el Puerto de Arica. Desde hace casi un año, las autoridades chilenas mantienen inmovilizada la mercancía sin que los exportadores afectados hayan podido ejercer su derecho a la defensa en un proceso judicial caracterizado por su falta de transparencia. La situación se agravó tras una conferencia de prensa realizada en junio de 2026, donde representantes de la Armada, la Aduana y la Fiscalía de Chile abordaron el caso. Este conflicto, que afecta la reputación de los exportadores bolivianos, añade un nuevo punto de fricción en la agenda bilateral, distanciándose de las disputas históricas sobre el acceso al mar o el uso de recursos hídricos compartidos.
Source : La Razón (BO)


