El artículo examina cómo el sistema de detenciones en Venezuela ha experimentado una transformación institucional, integrándose en la cotidianidad política del país. El autor describe una dinámica donde el confinamiento se percibe como un proceso normalizado bajo la actual administración. Se establece una comparación entre estructuras físicas emblemáticas, como El Helicoide, señaladas como espacios donde se vulnera la dignidad de los detenidos. El texto sostiene que estas instalaciones, originalmente concebidas bajo preceptos arquitectónicos distintos, funcionan actualmente como centros de reclusión que representan el impacto del poder político sobre los derechos fundamentales. La reflexión subraya la persistencia de estas prácticas y la pasividad de diversos actores frente a una realidad que describe como una cartografía del absurdo, donde el encierro se ha institucionalizado como una herramienta de control sistemático.
Source : TalCual
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