El texto examina cómo las crisis actuales sirven para evaluar la consistencia del pensamiento crítico boliviano respecto a Santa Cruz. Se identifican dos ejes fundamentales de debate: el rol de la región como motor económico y productivo, y su papel como polo de atracción migratoria. Estos aspectos convergen en la esfera política, donde la economía y la demografía influyen directamente en la representación electoral. En el ámbito productivo, se menciona la necesidad de fortalecer los mecanismos de control sobre los recursos públicos para prevenir actos de corrupción. Asimismo, se plantea el desafío de transformar las prácticas de explotación de la tierra, buscando superar las críticas sobre la depredación extractiva y promoviendo un modelo de desarrollo más sostenible y transparente para la región.
Source : La Razón (BO)


